Sangre de Cristo

Señor mío, Cristo, yo que te veo en la Cruz clavado
y veo en ella el peso de mis pecados.
No puedo más que el contemplaros, amaros y abrazaros
más allá de mis miserias hoy mi corazón Tu Cruz besa.
Y Tú me regalas como Hostia Santa,
Tus Llagas y Tu Sangre para sanarme, salvarme y liberarme.
Y veo Tu gozo en este Precioso Tesoro,
que toca mi alma y la libera de toda llaga, porque me amas.
Oh Señor mío, Cristo siento Tu alivio en este Tesoro Preciosísimo,
en el Poder de Tu Santísima Sangre que me libera y hace que mi alma y mi cuerpo,
sean transformados por el poder salvífico de Tu Santo Espíritu,
que me da la redención y me inunda en el torrente de Tu amor.
Oh Preciosa Sangre de Cristo, sáname, purifícame, sálvame,
toca mi corazón para que sea transformado en el Amor y sea solo de Dios,
hazme Señor a semejanza de Vos.
Oh Mi Señor, por el poder de Tu Preciosísima Sangre,
sella mi alma contra todo mal y enséñame a amar de verdad.
Amén.